Dones IMpertinents/Mujeres IMpertinentes

BMAV 2020 Proyecto seleccionado de la Bienal de MAV a través de la convocatoria organizada por MAV, Mujeres en las Artes Visuales Contemporáneas.

Quién decide que la voz de una mujer no es pertinente, o lo que dice o hace una mujer es irreverente o que está fuera de lugar? A lo largo de la historia y todavía hoy en día, muchas voces de mujeres han sido acalladas porque no eran pertinentes.

Este proyecto está hecho por mujeres, sobre mujeres y dedicado a todas aquellas mujeres que en algún momento de su vida han sido llamadas impertinentes.

Parto de la lectura de ocho libros, escritos por mujeres, o en los que las mujeres son las protagonistas. Guillotino, cada una las frases de todos los libros y las mezclo, para después coserlas a máquina utilizando un hilo rojo, tomando así un nuevo sentido al conectar las unas con las otras y estableciendo un nuevo lenguaje. Relatos, manifiestos y discursos de una gran fuerza ahora se dan la mano.

Con este nuevo hilo, construyo con agujas de tejer, un tejido de papel y de palabras largo y cálido, que ocupará diferentes espacios de forma impertinente, como una mancha de aceite que avanza y lo invade todo.

Aparte de tratarse de un proyecto de investigación y de conocimiento desde una perspectiva feminista, «Mujeres impertinentes» se vió plenamente afectado por la pandemia COVID-19. Unas semanas antes de la declaración del estado de alarma, había recogido en la Fundación ARED el hilo que habían cosido doce mujeres que formaban parte de un taller ocupacional a las que les encargué el trabajo.

Era muy importante para mí que su trabajo fuera remunerado y dediqué a esa finalidad parte de un premio ganado recientemente. Una vez confinados, conté también con la ayuda de mi hija de 13 años recién iniciada en la costura. Otra gran mujer que se añadia al proyecto de forma inesperada.

Desde mi cuenta de IG @nuriabenetart se evidencia el proceso de crecimiento de la obra.

A medida que la pieza iba ganando metros, hacía fotos primero en el comedor de casa, y posteriormente en diferentes espacios de la misma.

Durante el confinamiento, vivimos una situación excepcional que requirió una mirada introspectiva, hacia el interior de las casas y hacia nuestro interior. Ahora, la pieza ya tiene más de ocho metros y puede salir al exterior para mostrarla como testimonio, de la pandemia, pero sobre todo, como testimonio de una gran pasión.

En el epílogo de uno de los libros que forman parte del proyecto, “La trenza”, su autora, Laetitia Colombani habla de una Gran red de almas de mujeres, y dice “Un poco, soy cada una de ellas. Solo soy un vínculo. Un hilo fino que las une, tan fino como un cabello, invisible para el mundo y para los ojos. Mañana volveré a enhebrar la aguja. Me esperan otras historias. Otras vidas. Otras páginas.” Así es como me siento yo con este proyecto.

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